Breve Reseña

Una historia que tiene como protagonistas a Charlotte Copperfield y a Edmund Cooper que comparten un sentimiento mutuo, el odio. Ambos se enfrentarán a una serie de situaciones que solo podrán resolver juntos. ¿Podrán aceptar sus diferencias y sus rivalidades?

lunes, 27 de septiembre de 2010

Capítulo 5: El Trato Parte I

Lunes. El peor día de la semana según... todos. Pero no siempre hay que achacarse con el principio de la semana, quien sabe si justo un lunes por la tarde das tu primer beso, llega un nuevo chico o chica a tu clase y te haces un@ nuev@ amig@, te enteras de los chismes que hubo en la fiesta del viernes o el sábado pasado o simplemente te comes un rico chocolate viendo la teleserie de las ocho de la tarde. Por eso se me ocurrió publicar hoy, lunes, porque tal vez le pueda alegrar un rato el día a una persona de algún lado del mundo. Sonrían todos porque hoy es, lunes.

El rostro que pusieron mis amigas era impagable. Primero, al ver a Cooper. Segundo al ver su mano en mi hombro y por último, por lo que acababan de ver.

No era sorprendente que quedaran con las bocas abiertas después de verlo, creo que para otras chicas, que no conociesen el lado oscuro y odioso de Cooper se quedaran como bobas mirándolo, de hecho era entendible.

-¿Les importa si se las robo un rato? –dijo con un tono encantador. Para ellas, claro.

-Claro, no, no importa. –apenas pudo decir Bethany, Alison ni hablaba. ¿Qué pretendía este sujeto? Me agarró de la chaqueta y casi a rastras me llevó a un armario. Me metió al armario con firmeza pero a la vez con delicadez y cerró la puerta. El sitio, estando a oscuras y al no ser tan espacioso me llenó de una odiosa sensación de nervios. ¿Qué se creía este tipo para tratarme así? Y peor… ¿Qué tenía planeado hacer allí conmigo? Intenté por todos los medios posibles no sacar conclusiones apresuradas. Pero una corriente eléctrica más fuerte de lo que se podría imaginar me incitaba a acercarme aún más a él. Realmente no podía explicar por qué estaba sintiendo estas cosas, pero tuve que apretar muy fuerte los puños y morderme muy fuerte el labio, que parecía que estallaría, para no hacer algo por lo que luego me arrepentiría. Gracias al cielo Cooper encendió una luz.

-¿Qué haces? –le pregunté nerviosa.

-¡Shh! –me calló y puso su dedo índice en mis labios.

-Quiero hacer un trato contigo. –dijo con la voz baja.

-¿Un trato? –pregunté casi gritando, no entendía a donde iba.

-¡Shh! –me silenció de nuevo.

-Cooper, estamos encerrados en un armario de una casa llena de adolescentes en medio de una fiesta, y tú, te, ¡te preocupas porque hablo muy fuerte! –pareció que por primera vez me encontró la razón. Se rió un poco.

-Cierto. Bueno, a lo que iba…

-¿Eso de un trato?

-Exacto.

-¿Y a qué va?

-Copperfield. ¿Podrías dejarme terminar? –me preguntó riendo.

-Claro. –dije asintiendo. Lo cierto era que no paraba de hablar cuando estaba nerviosa, y por alguna extraña razón desconocida, o no admitida, estaba muy nerviosa. Para calmarme tuve que apretar una bolsa de salsa de tomate, que agarré sin que Cooper se diera cuenta, con las manos escondidas detrás de mi espalda.

-No sé cómo empezar… -dijo algo… ¿Nervioso?

-Si quieres te apresuras. –le dije algo pesada, pero ya veía que la bolsa de salsa de tomate estallaba con la presión que ejercía.

-Bueno, aquí va. Charlotte Copperfield, ¿quieres fingir ser mi novia?

4 comentarios:

Anónimo dijo...

maldita desgraciadaa como lo dejas hasta ahi¬¬
espero qe publiqes muuuy prontito porqe hace como dos capitulos qe me venis diciendo qe vas a publicar "esa parte" YO :)

gaby dijo...

por que lo
dejaste tan kortito
nos dejas en suspenso
plis escribe pronto

abi ! dijo...

publica proooonto me dejaste cn mucha intrigaaa.. io crei qe estaba intrigada antes pqro cn esto me dejaste mal.. siempre me haces esooo

paula dijo...

lo dejastes en suspenso, jaja, me encanto voy a leer el prox. cap. inmediatamente!