Breve Reseña

Una historia que tiene como protagonistas a Charlotte Copperfield y a Edmund Cooper que comparten un sentimiento mutuo, el odio. Ambos se enfrentarán a una serie de situaciones que solo podrán resolver juntos. ¿Podrán aceptar sus diferencias y sus rivalidades?

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Capítulo 8: Bienvenidos a la casa del terror parte III

Hola !!! Quería agradecer UN MONTÓN los últimos comentarios, en serio que me emosionaron :') LAS ADORO le juro que ustedes son mi principal motivación a seguir aparte de mi amor por Cooper jajaja les dejo esta última parte del capi que es muy larga y espero que les agrade
LOVE YOU ALL !

*******************************************

- ¿Así que eso piensas? Que quede claro, te lo advertí. –dicho esto se fue caminando.

Sabía que le había herido el ego, pero era algo necesario yo había partido con la mejor disposición a no discutir, que ella me hubiera sacado de mis casillas era otra cosa.

Entonces lo que había parecido un día perfecto…se esfumó con la deliciosa charla que tuve con mi querida adorable amiga Rebecca.

Intenté mentalizarme que eso jamás ocurrió y me fui a casa predispuesta a estudiar Español y Biología.

Al cabo de dos horas mi cabeza parecía que estallaría de información por lo que decidí navegar en mi computador. Me reí con algunas fotos de las Austen que habían subido a Facebook. Luego revisé mi correo que había pasado semanas sin abrir. Tenía varios mensajes entre los cuales había tres de Max y uno del colegio. Abrí los del mayor de los Thorton primero. El primero era una respuesta al que le había hace unas semanas y los otros dos eran dos fotografías adjuntadas en distintos correos. La primera era de una foto de Max con los integrantes de mi grupo favorito, Paramore. ¡Santas galletas con chips de chocolate blanco! ¡Qué emoción! Luego abrí el segundo mail con la siguiente fotografía. ¡No lo podía creer! ¡UN PAR DE ENTRADAS PARA EL CONCIERTO DE PARAMORE EN PRIMERA FILA! Pegué un chillido. Y corrí a contarle a Stella. Tenía que ser una mentira. Luego de contarle a Stella y que me entendiera con suerte la mitad de lo que le dije llamé inmediatamente a Justin ya que había perdido el número de Max.

- Por favor, que estén juntos. Por favor, que estén juntos. –repetía como si eso pudiera ayudarme.

- ¿Monstruo? ¿Pasó algo malo? –me contestó extrañado mi hermano.

- No, no, no. ¿Estás con Max? –pregunté muy acelerada.

- Em, sí. ¿Te lo paso? –dijo con duda.

- Sí, apúrate, ¡ya! –decía más que hiperactiva.

- Tranquila monstruo que si sigues así morirás y al caerte matarás a todo el país con tu peso. –me molestó. Pero era tanta la emoción que no tomé en cuenta lo que me dijo.

- Sí, sí, sí, ahora pásame con Max.

- ¿Lott? –contestó Max.

- ¡MAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAX! –lo saludé algo efusiva. Se rió al otro lado de la línea.

- Creo que viste las entradas.

- Max, en serio, no sé cómo agradecerte. –dije con toda sinceridad. Era tan agradable oír su dulce risa otra vez. No había percatado que lo extrañaba tanto.

- No tienes de qué preocuparte, es para el fin de semana largo el mes que viene, así que espero que no tengas planes. –dijo desde la otra línea.

- ¿Acaso importaría cualquier otro plan? –me reí y él me acompañó.

- Tengo suerte de que es un fin de semana largo porque o si no, no podría –entonces algo lo interrumpió, supuse que debía de ser una estupidez de mi hermano. – ¡Justin no! Em, Lott, hablamos otro día, ¿sí? –al parecer no me había equivocado. Me reí.

- Claro, un beso y muchísimas gracias.

- Chao, cuídate. –y colgó.

Debía contarle al mundo la mejor noticia que había escuchado hace semanas. Estaba tan contenta que no pude dejar de sonreír por el resto del día.

Cuando llegaron mis papás me salté las cortesías y corrí a contarles en cuando Edgar recién había abierto la puerta.

Mamá me preguntó inmediatamente si Justin también venía con Max pero a mí no se me había ocurrido con tanta emoción y simplemente no sabía.

Luego de que la emoción se me calmara, solo un poco, abrí el otro correo, el del colegio.

Quedé sorprendida luego de leerlo, al parecer nos llevarían a la feria de diversiones que se había puesto hace una semana a las afuera de Portland. Decían que iba a ser parte de una actividad recreativa. Era muy californiano para mi gusto, aunque me entusiasmé.

Iríamos el viernes ya que era el día en que perderíamos menos horas de clases.

No sólo era yo la entusiasmada con el viernes, sino que todo el nivel. Todos comentamos sobre lo que sabíamos de esas ferias, lo que nos había pasado en ellas y bueno, casi todo referido al tema.

Con Cooper era como si no nos conociésemos. Él iba por su lado y yo por el mío como siempre. No era que esperase algún saludo o comentario de él pero estaba segurísima que la falta de comunicación entre nosotros esa semana tenía nombre y apellido: Rebecca Woods. Aunque seguía con un poco de dolor en el pecho al recordar la vez que los vi juntos ese viernes, fue relajante pasar una semana sin esos nervios que tenía al estar cerca de él.

Sin esas desconcentraciones que tenía luego de pasar un instante con él, pude concentrarme en los exámenes que al parecer estaban yendo bien ya que podía prestar atención extra a ellos ahora que me era más fácil concentrarme.

Así, pasaron los días hasta que llegó el esperado viernes.

Íbamos todos los de onceavo grado en dos buses que nos llevarían ida y vuelta a la feria de diversiones.

Me fui en el asiento con Bethany.

Me contó acerca de lo que le había pasado a su hermano, Cameron cuando intentó usar su chaqueta de cuero marrón claro.

- No sabes lo chistoso que se veía. –se reía mi amiga.

- No, pero puedo imaginármelo. –le dije riéndome también.

Luego se acercó para que sólo yo pudiera escucharla.

- ¿Qué hay de señor don perfecto? –me preguntó refiriéndose a Cooper. Toda la semana intentando no decir su nombre luego de mi charla con Rebecca para que ahora mi amiga lo sacara a colación. Opté por lo más sano y decir la verdad omitiendo algunas cosas, claro.

-No sé, no hemos hablado esta semana. –le contesté sin darle importancia al tema.

Tampoco me volvió a preguntar otra cosa acerca de él por lo que no tuve que pensar en él nuevamente.

Al llegar a la feria nos dividieron en dos grupos, los profesores eligieron casi al azar. Yo quedé en el grupo 2 con Bethany, Alex, Abbie y el ser gasta-aire Cooper junto con otras personas más.

La diferencia entre los dos grupos era que los del grupo 1 debían comenzar su recorrido desde oriente a occidente, y el 2, al revés. Nos dieron también una pulsera con un número y un color. Con esto todos tendríamos una pareja al azar con las cuales deberíamos compartir los juegos que escogiéramos.

- ¿Tienes el número siete? ¡Igual que yo! –me dijo Alison. –Ah. -dijo desanimada. –Tú tienes el color azul, y yo el verde. –dijo apenada.

- ¿Siete azul? –preguntó una deliciosa voz. Me di vuelta y era Cooper. Mostrándome su pulsera con el mismo siete azul que tenía yo.

Miré hacia el frente y vi a Rebecca. Que había quedado en el otro equipo, cómo me vigilaba e inspeccionaba intentando pasar disimuladamente.

Me mordí el labio, hacerla rabiar a ella era casi tan divertido como molestar a Cooper.

- ¿Vamos? - Sonreí provocativa mirando a Cooper. Este se sorprendió por el modo en que lo miré públicamente luego de haber pasado una semana sin siquiera saludarnos.

- Claro. –dijo todavía asombrado y haciendo una de esas sonrisas que me hacían sentir que me volvía una gelatina con patas.

Dimos varias vueltas sin saber muy bien a qué juego subirnos primero.

- Si vota tres de estas botellas podrá ganar un premio para su bella compañera. –le dijo un señor de un puesto de varios juegos a Cooper. Nos acercamos y vimos como un sujeto apenas podía votar una. Al parecer los retos difíciles eran algo que atraían inevitablemente a Cooper. Así que luego que el sujeto que perdió se fue desanimadamente.

- Deme cinco argollas. –dijo dándole un billete de un dólar al caballero.

- Cinco argollas para el apuesto joven. –canturreó el señor dándole las argollas.

Esto estaría divertido.

Cooper tiró la primera argolla como si fuera muy fácil la cosa y falló magníficamente. Me reí de su ego. Entonces para el segundo tiro se concentró más y pudo votar una botella, lo cual también ocurrió con el tercer tiro. Pero al confiarse, se relajó y perdió en la cuarta argolla. Entonces tenía solo un tiro más para ganar. Y como él siempre tiene la suerte de su lado, obviamente triunfó.

El señor del puesto lo felicitó diciendo que era el primero en ganar ese juego desde que había abierto la feria el día anterior.

- ¿Escogerá usted o su amiga el premio? –le preguntó.

Claro, como si fuera a darme algo bueno aquel maligno suertudo.

Se quedó mirando los juguetes y peluches que habían, luego me miró y volvió a posar su vista en los premios y luego de ver el osito que yo había estado mirando, era el más lindo. Parecido a Danny pero más claro y con más de diez años menos.

- Quiero ese. –dijo apuntando al osito que me había hecho recordar a Danny. Cuando el señor se lo pasó, Cooper caminó hacia mí, tomó una de mis manos y apoyó el premio que había ganado para que lo sostuviera.

- No puedo devolverte a Danny como prometí, pero sí puedo darte uno nuevo. –dijo dulcemente. ¡Cables enredados! Cómo solo con una sonrisa y trece palabras podía provocar esas ganas de abrazarlo tan inesperadamente. ¿Cómo hacía para ser tan molestoso y luego tan encantador? ¿Cómo podía hacer para no derretirme en frente de él cuando me decía esas cosas?

- ¿Por qué no entramos a eso? –apuntando a lo primero que vi.

- ¿La casa del terror? ¿En serio? –me preguntó.

- Em, sí, lo que sea. –dije sin prestarle atención ya que intentaba controlar los latidos de mi cuerpo, regular mi temperatura y desechar la ternura que había provocado en mí.

Así que por ese pequeño descuido de apuntar justo a ese lugar, pasé uno de los momentos más extraños, emocionante y espeluznantes que había pasado alguna vez con o sin Cooper.

3 comentarios:

Gonzaleeta dijo...

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaw AMEEEE EL CAPPPPP LO AMOOOO LO AMOOO AAAAAAH AMO TU NOVEE Y AMO COMO ESCRIBES jajaja diosss que bello cooper pff me tiene mal jajaja :$
nooo puedee ser posibleee que me dejes con la intrigaa asiiiii.... nooooooooooooooooooooo yo quieroo saber que pasaa en la casa del terror se besan ?¿ el le dice algo? la abrazaaa aaaaaaaaaaaaah tantas preguntas y ninguan sin respuestaaa por fis por fis publicaaa prontooo...
tienes una imaginacion y unas manos de angel escribes ESPLENDIDOOOOO jajaja....
bueh sin mas que decir plisss publica prontooo...
un besoooo cuidate.
se te quiere.

Laura dijo...

Me encanto el cap. Añoraba ya a Max estuvo poquito tiempo y quiero ver la reaccion de edmund con max y el reecuentro de estos dos jeje Quiero veeeerlo todo todito todo !!!!! jiji Y que pasa con ese parque de atracciones mmm.. esta super interesante
Besitos y publica pronto!!

GaBy VollMond MoTa dijo...

que hermoso capitulo
me gusta la forma de ser
de edmund
se nota que ai le importa ella
> < espero pronto el
siguiente cap

saludos